
24.12.08
Lo primero que vi al despertar fue una luz muy brillante, por lo que entrecerré los ojos. Cuando me acostumbré a la luz, vi a un hombre justo al lado de mi. Sentía que mi cabeza estaba “vacía”. A pesar de que era capaz de comprender qué era cada cosa, que sabía hablar y que no tenía problemas conceptuales… Sólo recordaba mi nombre. Nada más. Nada de mi pasado.
