
22.7.08
Después de darle a Nadine ese beso tan extraño que no podía contener, me quedé muy cerca de ella y la miré con dulzura... Al principio, supe que le gustó, porque en su cara se reflejaba felicidad y pasión... Pero unos segundos más tarde, pareció como si se acabase de despertar de un sueño, y volviera su resquemor hacia todos los vampiros, y eso me incluía a mí.
