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9.3.08

 

Johann se había marchado hacía un rato, le había oído irse pero prefería no decir nada. Realmente no sabía lo que iba a hacer... Sólo esperaba que no se convirtiese en vampiro... Durante toda aquella semana estuvo quedándose en mi casa, era una orden, para curarle y que no le pasase nada.

Aquel día me levanté, el primero que Johann no pasaba en casa. Justo el día de su cumpleaños. No había tenido demasiado tiempo, por lo que debía conseguir algún regalo para él. Mientras me duchaba, pensaba en ello. A él le gustaban las antigüedades y me habían hablado de una tienda muy buena... Es muy temprano, todavía de noche, pero quizá ya esté abierta.
Conseguí el regalo y cuando iba a pasarme por la facultad, para darle su regalo... Le vi. Estaba con una vampiresa... era la misma que le había mordido y fue entonces cuando un dolor muy agudo se apoderó de mi. Agaché la cabeza y pude ver la manera en como ella había hecho sufrir a todas sus victimas... también vi como transformó a Johann. Sin darme cuenta, rapidamente acabé transformándome y comencé a perseguirles. Estaba fuera de mi. ¡No podía creer que Johann me hubiese traicionado de esa manera! ¡El odiaba a los vampiros, con todas sus fuerzas! Sin embargo, ahora estaba allí, junto aquella vampiresa... no... no podía creerlo.
Finalmente escaparon de mi. Pero en realidad, en cierta manera, les dejé ir. “La próxima vez que nos encontremos, una de las dos morirá”. Eso me había incitado a dejarlos ir... En aquel estado me volvía muy competitiva.

Descendí y entonces comenzó a llover. El agua caía sobre mi sin que me diese cuenta, caminaba y caminaba, sin rumbo y pude darme cuenta poco después de que lloraba. Pero no podía evitarlo, no podía parar... Johann ahora... ahora...
De repente choqué contra algo y al mirar vi a un chico de pelo liloso tirado en el suelo que se frotaba la cabeza.
-P... perdón...-mascullé, sin embargo para cuando me fijé agaché la cabeza.- ¡Jasper...!
-Hola ceres.-dijo levantándose.-¡¡¿¿Estas llorando??!!
-N... no...-susurré, luego retrocedí levemente.- Disculpame...
-No es una pregunta en realidad...-se acercó y quitó una lágrima que caía pro mi mejilla.-¿Que te ocurre?

Le miré fijamente a los ojos. No pude evitarlo y me abracé a él, sin decir nada en absoluto. Cerré los ojos con fuerza. No podía decirle que Johann... Jasper le estimaba mucho.
Jasper también me abrazó mientras susurraba.
-Ya.. tranquila desahógate ceres...
-no es justo...-llegué a susurrar.
-¿El que no es justo?-me llevó a un banco y nos sentamos.
-... ¿Por qué para una vez que confío en alguien... me traiciona?
-¿Quien te ha traicionado? ¿Alguna amiga?-preguntó preocupado.
-Eh...-me acaba de dar cuenta de lo que había dicho, por lo que le miré y negué con la cabeza.- ... nada que ver...
-Bueno, entiendo que no quieras contármelo.-dijo sonriendo con calidez.-erá mejor que me vaya ahora que estas mejor, supongo que prefieres estar sola.-se levantó.
-tú...-levanté la mirada.- ¿qué piensas de los vampiros?

Jasper se giró y me miró, luego esbozó una sonrisa.
-Que son iguales que los humanos, o que los mutantes.
-... hm...-frucí el ceño y miré hacia otro lado.
-Yo siempre he creido, que no importan las razas, todos deberíamos comportarnos comos eres racionales y intentar convivir en paz y armonía, en vez de competir y masacrarnos unos a otros.
-Qué sabrás tú de eso...-mascullé mientras me cruzaba de brazos. Si yo era lo que era, no era por gusto. Cada vez que me encontraba con un vampiro sentía el sufrimiento de sus victimas en mi propia carne, no podía considerarlos como otra cosa que no fuesen bestias.
-Tú eres la que pediste mi opinion, yo solo me limité a contestar a tu pregunta ceres.-dijo Jasper sin perder la sonrisa
-Puede ser pero... a lo mejor no sabes de que hablas, Jasper.-noté de nuevo la sensación que tuve cuando vi a aquella vampiresa que estaba con Johann.-... no sabes lo que duele...
-Quizá...-miró hacia otro lado pensativo.-Pero aunque duela, o aunque muera por ello...pensaré igual.
-a mi... me pasa igual... por eso, tengo que decirte una cosa.-Extendí mi brazo hacia el suyo y le sujeté.- ¿Sabes? No soy humana.

No se inmutó.
-¿Y qué?
-Tampoco mutante ni vampiro...
-Vaya, una nueva especie.-Sonrió.-Seas lo que seas, si eres feliz ya me está bien.
-¿Has oido alguna vez sobre los experimentos del gobierno?
-Algo he leído, pero no estoy mu metido en el tema.
-pues... soy una de ellos. un vampiro artificial. No soy como ellos.
-Entiendo... te alimentas de la sangre de los vampiros, y puedes ver todas sus fechorias.-dijo mirándome.-¿Me equivoco?
-... ¿cómo conoces esos datos?
-Leí algo del tema, ya te lo dije.-dijo quitándole importancia con la mano.
-Sea como sea... ya sabes por qué no puedo considerar a los vampiros como considero a los humanos o a los mutantes.
-Cada uno tiene sus motivos para pensar de una forma u otra supongo.-me sonrió.
-supones bien.-agaché la cabeza, sin duda las cosas no iban a podeir ir peor. Quizá solo debía concentrar mi vida en ese trabajo...
-¿Quieres contarme que ha ocurrido?-dijo el poniendo una mano en mi cabeza.
-Johann...-agachó la cabeza.- él... al final... creo que... piensa como tú.
-Vaya.. y eso lo consideras una traicion...
-no es por eso, exactametne...
-¿Y pues?-se volvió a sentar a mi lado.-Vamos Ceres, si quiers contármelo hazlo, peor no me tengas aquí empapandome, luegome resfriaré y tendras que venir a darme sopa...
-... -coloqué mi mano sobre la cabeza de Jasper y luego le sonreí.-... no te preocupes. Supongo que... debo aceptar esto y no meter a nadie en medio...
-Como tu prefieras, pero...-se levantó y comenzó a caminar, luego se dio la vuelta y sonrió.-Todo el mundo tiene derecho a enamorarse, incluso lso vampiros y los mutantes.

Sin decir nada mas, se dió la vuelta y siguió caminando bajo la lluvia, a lo lejos pude oirle estornudar incluso.

Out: gracias a Jasper.



Lau maldijo la ciudad a las 4:12 p. m.