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6.8.07

 

Última sesión de fotos del día, y como siempre en la entrada del edificio hay un grupo de fans mías esperando a que les firme autógrafos y me haga fotos con ella. La mayoría de ellas jovencitas , de jugosas y tiernas carnes y seguramente de dulce sangre. Pero eran demasiado jóvenes y matarlas sería un desperdició y convertirlas sería sentenciarlas a muerte, a esa edad estoy seguro que con sus ansias de sangre y de sexo serían un blanco fácil para los humanos y mutantes.
Me subí al porche y me dirigí hacía un bar que llevaba una vampiresa conocida mía, un par de copas y unas chicas bellas era lo que necesitaba ahora mismo. Al entrar una de las camareras Alice, que resultaba ser una de mis siervas, algo preocupada me pidió que la acompañará a la sala de descanso.
- Kyle necesito que me hagas un favor, unos mutantes hace tiempo que nos están siguiendo a mí y a las chicas y no somos capaces de poder disfrutar de la noche y algunas han sido asesinadas brutalmente.
- Baya, esos malditos mutantes se atreven a hacerles daño a mis pequeñas, eso no puedo permitirlo.
- Oh Kyle, eres un cielo, que me convirtieras fue lo mejor que me pudo pasar. Y por supuesto yo y las chicas te lo pagaremos como bien te lo mereces.
- Alice no es necesario, ya sabes que yo solo lo hago por vuestra seguridad.
- Tendremos preparado el jacuzzi para cuando vuelvas y seremos Angela, Cathi, una humana que estoy segura que te encanta y yo.
- Alice como siempre sorprendiéndome, no sé qué haría sin ti. Y dime donde os atacan normalmente esos mutantes.
- A dos calles cerca del bar, en un callejón normalmente son 2 tipejos, pero ve con mucho cuidado Kyle, son muy peligrosos.
- No te preocupes pequeña, las apariencias engañan. Nos vemos luego, no creo que tarde más de una hora.
- Te estaremos esperando.

Y enseguida me dirigí hacía el porche y cogí un par de berettas, sabía que solo con ellas poco tenía por hacer, pero una vez les deje desarmados no creo que me den muchas complicaciones con la lucha cuerpo a cuerpo.
Ya llegué al callejón y justo como Alice me había dicho estaban esos dos mutantes esperando como dos idiotas fumando, estaba seguro que ellos serían poca cosa.
- Perdonad chicos, ¿tenéis fuego?
- Eh si claro, Ray dale fuego.
- Si jefe – contestó el otro tipejo más alto, al coger el mechero me fije que llevaba un par de uzis y el que se suponía que era el jefe una magnum.
- Gracias y que os baya muy bien pardillos – dije mientras sacaba mis dos beretas y les disparaba justo en donde tenían colocadas sus armas y luego en sus manos para que no pudieran sujetarlas.
- Mierda es uno de esos malditos vampiros, Ray aplástale.
- Si jefe – dijo el tío grande mostrando su cuerpo de piedra e intentando golpearme.
- Así que tu cuerpo es de piedra, veamos lo duro que eres – dije sonriendo
- Te voy a aplastar como a una cucaracha vampiro.
Esquive el rápido puñetazo que me dio esa masa con patas y le golpeé un gancho haciéndole levantarse unos centímetros, justo para poder rematarle con una patada y lanzarle sobre el pequeñajo aplastándole al instante.
- Baya pues si que era cierto lo de aplastar como una cucaracha pero parece que ha sido a tú jefe.
- Maldito vas a pagar por lo que has hecho – dijo mientras levantaba una gran roca y se disponía a lanzarla sobre mí.
- Sabes dicen que coger cosas pesadas es peligroso ya que pueden acabar por aplastarte, y yo opino lo mismo – decía mientras les disparaba en las rodillas con la magnum del pequeñajo haciendo que perdiera el equilibrio y dejará caer sobre el esa enorme roca.

Después de encargarme de aquellos dos mutantes era la hora de mi merecida recompensa, así que me dirigí hacía el bar con la cabeza del grandullón para mostrársela a las chica.
- Kyle eres nuestro héroe. Como te prometimos tu premió está en la sala vip.
- Esos fueron poca cosa, pero seguramente que mandarán a más a por vosotras, ya hablaré con un par de contacto para que os hagan de guardaespaldas.
Seguí a Alice hasta la sala del jacuzzi y allí se encontraban como ella me había prometido Angela y Cathi, dos vampiras más que convertí, y una chica rubia de piel blanca como la nieve y unos ojos verdes que hipnotizaban.

- Oh que veo en mis ojos, no es posible que exista tal belleza en este mundo, esos cabellos dorados, y esos verdes ojos y esa blanca piel – dije acercándome y acariciándole el cuello a la jovencita.
- No me digas esas cosas que me haces sonrojar Kyle, soy una fan tuya desde hace mucho tiempo y cuando las chicas me propusieron esto ni me lo podía creer.
- Pues créetelo preciosa, ya que tus sueños está noche se harán realidad. Por cierto cómo te llamas mi bella dama blanca de las nieves.
- Anet – dijo tímidamente.
- Oh que hermoso nombre, aunque ya era de esperar teniendo un cuerpo tan bello.
- ¿Kyle quieres que empecemos a jugar? – preguntó Cathi algo ansiosa.
- Claro cuando vosotras queráis.

Entre Alice y Anet me quitaron la ropa lentamente y yo las iba acariciando u besando suavemente. Luego nos metimos en el jacuzzi y Cathi empezó por hundirse en el agua y a jugar desde abajo, mientras Alice y Angela iban acariciándome la espalda frotando sus pechos lentamente y Anet no paraba de ir besándome el cuerpo. Eso era lo mejor de ser vampiro uno podía tener a la chica que quisiera y hacer con ella lo que le plazca y después de tanto placer poder disfrutar de la sangre.

Ahora se habían cambiado los puestos, Cathi ahora estaba fuera del agua besando lentamente mi espalda, Alice junto Angela se encontraban bajo el agua jugando y Anet estaba justo encima de mí esperando a que yo la besará por todo el cuerpo y mostrándome su bello y apetitoso cuello.
- Kyle podría ser posible que nos quedáramos los dos solos en el jacuzzi- decía Anet con la respiración entrecortada
- ¿Chicas no os importa verdad?
- Por supuesto que no Kyle – dijo Alice mientras me daba un último beso.
- Sabes que desearía poder estar jugando contigo toda la noche – dijo Cathi mientras jugaba una última vez.
- Unos pocos minutos contigo es lo mismo que tener un orgasmo de 20 minutos – dijo Angela restregando sus pechos encima de mi cara.

Ya solos Anet se convirtió en una fiera, se lanzó sobre mí y besándome intensamente por todo el cuerpo agarró mi arma y se la introdujo suavemente, los gemidos que lanzaba se escuchaban desde las otras salas. Era insaciable sus ganas de sexo tantas como las que yo tenía por morderle su cuello. Así que después de 30 minutos de puro placer la agarre y le empecé a lamer el cuello acabando finalmente por clavarle mis colmillos y chuparle la sangre, luego me hice un pequeño corté en mi dedo y se lo enseñé. Ella sin miedo agarró y empezó a chupar de el bebiéndose mi sangre.

- Kyle soy tan feliz, por fin podré estar contigo.
- No me lo agradezcas a mí, las chicas fueron las que hicieron en realidad tu sueño.
- A partir de ahora trabajaré aquí como camarera igual que las otras para poder verte y complacerte siempre que lo necesites.
- Poder ver esos ojos cada noche será un verdadero placer, y ahora descansa mi pequeña vampirita – dije mientras le besaba en la frente.

Salí de la habitación y justo al abrir la puerta me encontré a Rachel la dueña del bar.
- Baya pero si es mi adorable Rachel.
- No empieces con tus jueguecitos Kyle, ¿que de nuevo has vuelto a convertir a otra de tus victimas? Esta vez que tenía esta.
- Pero Rachel, si eso también es beneficioso para ti, me ha dicho que le encantaría trabajar como camarera y con ella te vendrán muchos clientes.
- Tienes que dejar esa estúpida obsesión de querer poseerlas a todas, algún día la cosa no te saldrá bien y una de ellas se pondrá en tu contra.
- Rachel, sabes con quien estás hablando, eso nunca ocurrirá.

Y después de despedirme de las chicas subí a mi porche y me dirigí hacia mi apartamento mientras pensaba, si existe en realidad esa chica que me ha descrito Rachel la aré mía y sino dejaré que ella haga conmigo lo que le plazca.

*OUT* Pues aquí el primer post de Kyle, un día antes de conocer a bianca su reto. *OUT



Kyo maldijo la ciudad a las 6:24 p. m.