
21.8.07
El sol ya dañaba mis ojos, mi piel... era demasiado temprano, pero tarde para mi. Regresé a casa y me tumbé en la cama, pero mis pensamientos aún estaban muy lejos de allí. Debía andarme con cuidado, la ciudad estaba plagada de mutantes con ansias de vengarse de los vampiros, y no eran presas fáciles.
